Consulta online para psicólogos, fisioterapeutas y nutricionistas: requisitos legales, plataforma, IVA y checklist
Guía

Consulta online para psicólogos, fisioterapeutas y nutricionistas: requisitos legales, plataforma, IVA y checklist

21 min de lectura

Cada vez más pacientes piden la primera cita «por videollamada». Para un psicólogo es casi una expectativa; para un dietista-nutricionista, una forma natural de hacer seguimientos; y para un fisioterapeuta, una herramienta cada vez más útil para pautar ejercicio y educar al paciente entre sesiones presenciales. La pregunta que muchos profesionales se hacen al empezar es siempre la misma: ¿qué cambia, legalmente y en la práctica, cuando la consulta pasa a una pantalla?

La respuesta corta es que cambia el canal, no las obligaciones. Sigues siendo un profesional sanitario sujeto a las mismas normas de consentimiento, historia clínica, protección de datos, facturación y deontología. Lo que sí aparece son riesgos nuevos: verificar quién está al otro lado, dónde está, qué plataforma usas, qué pasa si se corta la conexión en un momento delicado o cómo cobras una sesión que el paciente no ha pagado.

En esta guía repasamos, paso a paso, cómo montar una consulta online segura y rentable si eres psicólogo, fisioterapeuta o dietista-nutricionista con consulta privada en España: el marco legal aplicable, qué debe tener tu plataforma, cómo adaptar el consentimiento y la historia clínica, cómo facturar y cobrar, qué tipo de casos encajan mejor en cada profesión y una checklist final para revisar antes de tu próxima videoconsulta.

Aviso: este artículo es informativo y no sustituye el asesoramiento de tu colegio profesional, tu asesor fiscal o un abogado especializado. La normativa sanitaria tiene matices autonómicos y conviene confirmar tu caso concreto.

Qué entendemos por consulta online (y qué no)

Antes de entrar en requisitos, conviene delimitar de qué hablamos, porque «online» se usa para cosas muy distintas:

  • Videoconsulta síncrona: sesión en tiempo real por vídeo y audio. Es la modalidad principal en psicología y nutrición, y la que más se parece a una sesión presencial.
  • Consulta telefónica: útil para seguimientos breves o situaciones puntuales, pero con menos información clínica (sin lenguaje no verbal, sin observar el movimiento).
  • Seguimiento asíncrono: mensajes, envío de registros de alimentación, vídeos de ejercicios, cuestionarios o tareas entre sesiones. No es una sesión en sí, pero forma parte de la atención y genera información clínica.
  • Modelo híbrido: combina sesiones presenciales y online. Es el formato más habitual en fisioterapia y cada vez más en nutrición y psicología.

Esta distinción importa por tres motivos: qué cobras (no es lo mismo una sesión de 50 minutos que un mensaje de seguimiento), qué registras en la historia clínica (todo lo clínicamente relevante, sea cual sea el canal) y qué expectativas generas en el paciente (por ejemplo, si tu WhatsApp es o no un canal de atención).

El marco legal: las mismas normas, aplicadas a distancia

En España no existe una ley específica y completa sobre la atención sanitaria online para profesionales privados. Lo que se aplica es el mismo marco que en la consulta presencial, interpretado para el entorno digital:

Norma o fuente Qué te exige en la consulta online
Ley 44/2003, de ordenación de las profesiones sanitarias Ejercer dentro de tu profesión y competencias, con la titulación y habilitación que corresponda
Ley 41/2002, de autonomía del paciente Información, consentimiento informado e historia clínica, igual que en presencial
RGPD y LOPDGDD (Ley Orgánica 3/2018) Datos de salud como categoría especial: base jurídica, seguridad, encargados del tratamiento y deber de información
Ley 34/2002 (LSSI) Aviso legal y datos identificativos si ofreces servicios a través de tu web
Código deontológico de tu colegio Confidencialidad, competencia, límites de la intervención a distancia y derivación cuando no sea adecuada
Normativa autonómica de centros sanitarios La autorización sanitaria va ligada al centro; su encaje en la atención exclusivamente online depende de cada comunidad

Varios colegios profesionales han publicado guías o recomendaciones sobre la práctica a distancia (el Consejo General de la Psicología, por ejemplo, tiene una guía de telepsicología). Merece la pena leer la de tu colegio: no tienen rango de ley, pero son el estándar con el que se valoraría tu actuación ante una queja deontológica.

Titulación y colegiación: lo que no cambia

Si para atender presencialmente necesitas estar colegiado y tener la habilitación correspondiente, para atender online también. Un ejemplo claro: un psicólogo que haga intervención en salud necesita el Máster en Psicología General Sanitaria (o la habilitación equivalente), igual que en su despacho. Lo mismo ocurre con la colegiación de fisioterapeutas y dietistas-nutricionistas, que repasamos en la guía sobre colegiación obligatoria.

¿Necesito autorización sanitaria si solo atiendo online?

Es una de las dudas más frecuentes y no tiene una respuesta única para toda España. La autorización sanitaria de funcionamiento se concede a un centro o consulta física, con unos requisitos de espacio, equipamiento y documentación. Si combinas consulta presencial y online, tu autorización cubre el centro desde el que trabajas. Si atiendes exclusivamente online desde casa, el encaje depende de la comunidad autónoma, y lo prudente es preguntar a tu consejería de sanidad y a tu colegio antes de anunciarte. Tienes el contexto general en nuestra guía de autorización sanitaria para consultas privadas.

Pacientes que viven fuera de España

Atender a un paciente español que vive en otro país es habitual, sobre todo en psicología. Aquí entran dos capas: la normativa española (que te sigue aplicando como profesional establecido en España) y la del país donde está el paciente, que puede tener sus propias reglas sobre quién puede prestar servicios sanitarios a sus residentes. No es un motivo para no atender, pero sí para comprobar dos cosas: que tu seguro de responsabilidad civil cubre a pacientes en el extranjero y cómo se gestiona una urgencia en ese país (no vale con decir «llama al 112»).

La plataforma: qué debe cumplir tu herramienta de videoconsulta

La herramienta que uses no es un detalle técnico: es el lugar donde se tratan datos de salud. Elegirla bien es la mitad del cumplimiento en protección de datos.

Requisitos mínimos

  1. Cifrado de las comunicaciones. Como mínimo cifrado en tránsito; idealmente, cifrado de extremo a extremo en las sesiones.
  2. Contrato de encargado del tratamiento (artículo 28 del RGPD). Si el proveedor trata datos por tu cuenta, necesitas un contrato o unas condiciones que lo regulen. Los proveedores serios lo ofrecen como parte de sus términos.
  3. Ubicación de los datos y transferencias internacionales. Preferiblemente servidores en el Espacio Económico Europeo, o garantías adecuadas si hay transferencias fuera.
  4. Salas o enlaces privados por cita, con sala de espera o control de acceso, para que nadie entre en una sesión que no le corresponde.
  5. Sin grabación por defecto. Grabar una sesión es un tratamiento adicional de datos muy sensibles; solo tiene sentido con una finalidad clara, consentimiento expreso y medidas de seguridad acordes.
  6. Facilidad para el paciente. Si el paciente necesita instalar programas o crearse cuentas, aumentan las incidencias y las cancelaciones de última hora.

¿Y WhatsApp, FaceTime o la videollamada de siempre?

Las apps de mensajería de uso personal están pensadas para conversaciones privadas, no para la prestación de servicios profesionales: no te dan un contrato de encargado, mezclan tu vida personal con la de tus pacientes y dejan rastro en tu teléfono (historial, archivos, copias de seguridad en la nube). Usarlas de forma puntual no te convierte automáticamente en infractor, pero como canal habitual de atención es una fuente de riesgo evitable. Lo repasamos con más detalle en la guía de protección de datos en la consulta privada.

Tabla comparativa de canales

Canal Ventajas Riesgos principales Uso recomendado
Plataforma profesional de videoconsulta Enlace por cita, contrato de encargado, separación de vida personal Coste mensual, curva de aprendizaje mínima Sesiones clínicas habituales
Videollamada genérica de empresa Conocida por el paciente, estable Configuración de privacidad, cuentas compartidas Válida si se configura bien y hay contrato
App de mensajería personal Inmediatez, el paciente ya la tiene Mezcla personal-profesional, copias en la nube, sin contrato Evitar como canal clínico
Teléfono Sencillo, sin tecnología Menos información clínica Seguimientos breves y urgencias de agenda
Correo electrónico Útil para documentos Envíos a direcciones erróneas, falta de cifrado Facturas e informes, con cuidado

Consentimiento informado para la atención online

El consentimiento para la atención a distancia debe cubrir lo mismo que el presencial (naturaleza de la intervención, objetivos, alternativas, riesgos, confidencialidad) y además informar de lo específico del canal. Puedes integrarlo en tu documento general o tener un anexo de atención online. En la guía de consentimiento informado tienes la estructura base.

Qué añadir para las sesiones online

  • Canal y plataforma que se va a utilizar, y que no se usarán canales alternativos sin acordarlo.
  • Limitaciones de la modalidad: qué no se puede valorar a distancia (por ejemplo, palpación en fisioterapia o medidas antropométricas precisas en nutrición) y cuándo será necesaria una sesión presencial o una derivación.
  • Riesgos técnicos: cortes de conexión, calidad de imagen, y qué se hará si la sesión se interrumpe (por ejemplo, llamar al teléfono facilitado y retomar).
  • Confidencialidad en ambos lados: tú atiendes desde un espacio privado; el paciente se compromete a conectarse desde un lugar en el que pueda hablar con libertad y a no grabar sin acuerdo.
  • Identificación y ubicación: el paciente facilitará dónde se encuentra en cada sesión y un contacto de emergencia.
  • Grabaciones: que no se graban las sesiones salvo acuerdo expreso por escrito.
  • Menores de edad: quién da el consentimiento y quién está presente durante la sesión, según la edad y la situación familiar.

¿Vale un consentimiento firmado digitalmente?

Sí. Lo importante es que puedas acreditar que el paciente recibió la información y aceptó: una firma electrónica, una aceptación registrada en tu software con fecha y hora, o un documento firmado y devuelto escaneado. Guárdalo en la historia clínica del paciente.

Protocolo de seguridad: identidad, ubicación y urgencias

Este es el punto que más diferencia la consulta online de la presencial, y donde más se nota la profesionalidad.

Verifica identidad al inicio del proceso

En la primera sesión, comprueba que la persona es quien dice ser (por ejemplo, viendo su documento en cámara o contrastando los datos de la ficha). No hace falta repetirlo en cada sesión, pero sí tenerlo registrado.

Pregunta dónde está el paciente en cada sesión

Parece un trámite, pero es clave: si hay una crisis, necesitas saber dónde está para orientar la ayuda. Un simple «¿desde dónde te conectas hoy?» al empezar, anotado en la nota de sesión, es suficiente.

Ten un plan de crisis por escrito

Especialmente en psicología, define antes de la primera sesión:

  • Un contacto de emergencia del paciente (persona de confianza) y en qué casos lo usarías.
  • Los recursos a los que derivar: 112 en emergencias y la línea 024 de atención a la conducta suicida en España; si el paciente está fuera, el equivalente local.
  • Qué harás si se corta la conexión en un momento de riesgo (llamar inmediatamente al teléfono del paciente).
  • Criterios para no continuar online y pasar a presencial o derivar (por ejemplo, riesgo autolítico elevado, sintomatología psicótica activa, trastornos de la conducta alimentaria con riesgo médico).

En fisioterapia, el equivalente son las banderas rojas: síntomas que exigen derivación médica y que no deben gestionarse por videollamada. En nutrición, signos de un posible trastorno de la conducta alimentaria o situaciones clínicas que requieren coordinación con medicina.

Cuida tu propio espacio

Tu despacho online también es una consulta: lugar cerrado, sin interrupciones, sin terceros que puedan oír, fondo neutro, auriculares si hay alguien en casa y pantalla bloqueada cuando te levantas. Si trabajas desde un espacio compartido o un coworking, revisa que la conversación no se oye fuera.

Historia clínica y documentación de las sesiones online

Una sesión por vídeo genera exactamente la misma obligación de registro que una presencial. En cada sesión deberías anotar, como mínimo:

  • Fecha, hora, duración y modalidad (videoconsulta, teléfono).
  • Ubicación declarada del paciente y cualquier incidencia técnica relevante.
  • Contenido clínico: evolución, intervención realizada, pautas o tareas, y plan para la siguiente sesión.
  • Documentos recibidos del paciente (registros de comidas, vídeos de ejercicios, cuestionarios) y dónde se guardan.

Los mensajes asíncronos con contenido clínico relevante (por ejemplo, un paciente que te cuenta un empeoramiento por mensaje) también deben quedar reflejados. Los plazos de conservación y la custodia son los mismos que en presencial; los tienes explicados en la guía sobre historia clínica: conservación y custodia.

Un consejo práctico: evita que la información clínica se quede repartida entre el móvil, el correo y una carpeta del ordenador. Cuanto más centralizada esté en una herramienta con control de acceso, más fácil es cumplir y menos riesgo hay de una brecha de datos.

Qué encaja bien online en cada profesión

No todo funciona igual a distancia. Saber qué ofrecer online (y qué no) mejora resultados y evita quejas.

Psicología

Es la profesión donde la atención online está más asentada. Funciona especialmente bien en:

  • Terapia individual con adultos en problemas de ansiedad, estrés, duelo o dificultades de pareja, entre otros.
  • Seguimientos y fases de mantenimiento.
  • Pacientes con movilidad reducida, que viven en zonas rurales o que viajan con frecuencia.
  • Pacientes que residen fuera de España y prefieren terapia en español.

Requiere más cautela con menores pequeños, situaciones de riesgo vital, violencia en el hogar (el paciente puede no tener un espacio seguro para hablar) y evaluaciones que requieren pruebas estandarizadas presenciales. Si quieres que pacientes te encuentren para sesiones a distancia, en Mundoctor existe un espacio de psicología online donde los pacientes buscan este tipo de atención.

Fisioterapia

La fisioterapia a distancia no sustituye a la terapia manual, pero tiene un papel claro:

  • Ejercicio terapéutico pautado y supervisado por vídeo (corregir técnica, progresar cargas).
  • Educación en dolor y autocuidado, especialmente en dolor persistente.
  • Seguimiento entre sesiones presenciales para mantener la adherencia.
  • Valoraciones iniciales de cribado para decidir si el paciente necesita venir o derivarse.
  • Ergonomía y adaptaciones del puesto de trabajo en casa.

El modelo que mejor funciona suele ser híbrido: primera valoración presencial y sesiones online intercaladas para el programa de ejercicios. Explica bien al paciente qué incluye cada tipo de sesión para que no espere «un masaje por videollamada».

Dietética y nutrición

La consulta de nutrición se adapta muy bien al formato online, porque buena parte del trabajo es entrevista, educación alimentaria y seguimiento:

  • Primeras consultas con historia dietética detallada.
  • Revisiones periódicas con registros de alimentación enviados antes de la sesión.
  • Educación en planificación de menús, lista de la compra y lectura de etiquetas.
  • Acompañamiento en cambios de hábitos a largo plazo.

La limitación principal son las mediciones: peso y perímetros autorreferidos tienen menos fiabilidad y no puedes hacer bioimpedancia a distancia. Muchas profesionales combinan revisiones online con una medición presencial cada cierto tiempo. Si buscas captar pacientes de este perfil, Mundoctor tiene una sección de nutricionista online.

Facturación, IVA y cobro de las sesiones online

¿La sesión online lleva IVA?

La exención de IVA de la asistencia sanitaria a personas físicas (artículo 20.Uno.3.º de la Ley del IVA) depende de quién presta el servicio y con qué finalidad, no del canal. Si una sesión presencial tuya está exenta porque es asistencia sanitaria con finalidad diagnóstica o terapéutica, la misma sesión por videollamada sigue en principio el mismo criterio. En cambio, servicios sin esa finalidad (por ejemplo, un programa de bienestar genérico, un curso grabado o una formación para empresas) pueden tener otro tratamiento. Si atiendes a pacientes en el extranjero o vendes productos digitales (un plan descargable, un curso), consulta con tu asesor, porque ahí las reglas de localización del servicio cambian. Tienes el detalle en la guía sobre el IVA en la consulta privada.

La factura es la misma

Una sesión online se factura igual que una presencial: con todos los datos obligatorios, numeración correlativa y la mención a la exención de IVA cuando proceda. Puedes enviarla por correo electrónico o dejarla disponible en el área del paciente. Repasa los datos obligatorios en cómo hacer una factura en tu consulta.

Sobre Veri*Factu: la nota de Hacienda del 5 de octubre de 2026 anuncia el aplazamiento de las obligaciones pendientes hasta octubre de 2028, alineándolas con la factura electrónica, aunque el cambio aún debe formalizarse en una norma. Es decir, no es obligatorio ni en 2026 ni en 2027 con el calendario anunciado, pero sí tiene sentido trabajar ya con un programa de facturación preparado. Lo explicamos en Veri*Factu y su aplazamiento a octubre de 2028.

Cobra antes de la sesión

En la consulta online, cobrar después tiene más riesgo de impagos: el paciente cuelga y no hay mostrador. Lo más habitual y sano es cobrar al reservar o antes de empezar, con un enlace de pago, tarjeta o Bizum. Comparamos los métodos en cómo cobrar a tus pacientes.

Precio: ¿online más barato?

No hay obligación de cobrar menos. La sesión online tiene el mismo tiempo, preparación y responsabilidad clínica; ahorras algo de alquiler o desplazamiento, pero inviertes en plataforma y equipo. Muchas profesionales mantienen el mismo precio en psicología y nutrición, y en fisioterapia ajustan según el contenido de la sesión (no es lo mismo una sesión de ejercicio supervisado de 30 minutos que una presencial con terapia manual). Si estás revisando tarifas, te ayudará la guía sobre cuánto cobrar por sesión.

Cancelaciones y retrasos online

Tu política de cancelación debe adaptarse a lo online: qué pasa si el paciente no se conecta, cuántos minutos esperas, qué ocurre si el corte es por tu conexión (en ese caso, lo justo es recuperar el tiempo o no cobrarlo). Déjalo escrito y aceptado al reservar. Tienes plantillas y ejemplos en la guía de política de cancelación de citas.

Seguro de responsabilidad civil y publicidad

Revisa tu póliza

Muchas pólizas de responsabilidad civil profesional cubren la atención a distancia, pero no todas lo dicen de forma explícita, y algunas limitan el ámbito territorial a España. Pide a tu aseguradora o a tu colegio confirmación por escrito de que cubre la telepráctica y, si es tu caso, a pacientes residentes fuera de España. Lo explicamos con más detalle en la guía sobre el seguro de responsabilidad civil.

Anúnciate sin prometer de más

Las normas de publicidad sanitaria se aplican igual a «terapia online» o «nutricionista online»: nada de promesas de resultados, testimonios engañosos o reclamos que no puedas sostener. Indica tu número de colegiado y tu profesión de forma clara en la web y en redes. Si quieres repasar los límites, lee la guía de publicidad sanitaria en redes sociales.

Equipo y montaje: lo mínimo para que la sesión sea profesional

No hace falta un estudio de televisión, pero sí cuidar unos básicos:

Elemento Mínimo recomendable Por qué importa
Conexión Fibra o conexión estable por cable, con alternativa móvil Los cortes rompen el clima de la sesión
Cámara Webcam o cámara del portátil a la altura de los ojos El contacto visual mejora la alianza terapéutica
Audio Auriculares con micrófono Evita ecos y protege la confidencialidad
Luz Luz natural de frente o lámpara suave El paciente necesita verte la cara con claridad
Espacio Habitación cerrada, fondo neutro Confidencialidad y sensación profesional
Segunda pantalla (opcional) Para notas o materiales Evita compartir por error documentos de otros pacientes
En fisioterapia Espacio para demostrar ejercicios, cámara que capte cuerpo entero Corregir técnica requiere ver el movimiento completo

Antes de cada sesión, cierra el correo y las notificaciones, y ten a mano la ficha del paciente y su teléfono por si hay que retomar por llamada.

Errores frecuentes al empezar con la consulta online

  1. Usar el móvil personal como herramienta clínica. Mensajes, fotos y documentos de pacientes acaban en la galería y en la copia de seguridad personal.
  2. No adaptar el consentimiento. El documento presencial no explica los riesgos técnicos ni el plan ante cortes o crisis.
  3. No preguntar la ubicación. Hasta que surge una urgencia y no sabes dónde está el paciente.
  4. Cobrar después de la sesión sin política clara. Más olvidos e impagos.
  5. Ofrecer online lo que no funciona online. En fisioterapia, prometer resultados de terapia manual; en psicología, mantener online a pacientes con riesgo alto.
  6. Mezclar enlaces. Reutilizar el mismo enlace de sala para todos los pacientes y que alguien entre antes de su hora.
  7. No registrar las sesiones con el mismo rigor. «Como fue por vídeo, lo apunto luego» acaba en historias clínicas incompletas.

Checklist: antes de tu próxima videoconsulta

Una sola vez (puesta en marcha):

  • Confirmo con mi colegio y, si atiendo solo online, con mi consejería, cómo encaja mi actividad.
  • Tengo una plataforma con cifrado, enlaces por cita y contrato de encargado del tratamiento.
  • He actualizado el registro de actividades de tratamiento y la información a pacientes para incluir la atención online.
  • Mi consentimiento informado incluye un apartado específico de atención a distancia.
  • Tengo un protocolo escrito de crisis, cortes de conexión y criterios de derivación.
  • Mi seguro de responsabilidad civil cubre la telepráctica (y pacientes fuera de España, si los tengo).
  • Mi política de cancelación contempla no conexiones y cortes técnicos.
  • Cobro por adelantado con un método sencillo para el paciente.
  • Mi web y mis perfiles indican profesión y número de colegiado.

Antes de cada sesión:

  • Espacio cerrado, notificaciones desactivadas y auriculares preparados.
  • Ficha del paciente abierta y teléfono a mano.
  • Enlace correcto enviado (y solo a ese paciente).
  • Al empezar, pregunto desde dónde se conecta y si puede hablar con privacidad.

Después de cada sesión:

  • Nota clínica registrada con modalidad, duración e incidencias.
  • Documentos recibidos guardados en la historia clínica, no en el móvil.
  • Factura emitida y enviada.
  • Próxima cita reservada, con recordatorio automático.

Preguntas frecuentes

¿Es legal hacer terapia psicológica online en España?

Sí. No hay una prohibición de la atención psicológica a distancia, y los colegios la reconocen como una modalidad válida. Se aplican las mismas obligaciones que en presencial (titulación, colegiación, consentimiento, historia clínica, protección de datos) más las precauciones propias del canal.

¿Puede un fisioterapeuta hacer sesiones por videollamada?

Sí, siempre que lo que haga online sea adecuado a ese formato: ejercicio terapéutico, educación, seguimiento y cribado. La terapia manual, obviamente, requiere presencialidad. Lo recomendable es un modelo híbrido y explicar al paciente qué incluye cada sesión.

¿La consulta online de nutrición lleva IVA?

Si es asistencia sanitaria prestada por un dietista-nutricionista con finalidad terapéutica a una persona física, el criterio de exención es el mismo que en la consulta presencial. Los servicios sin finalidad sanitaria o los productos digitales pueden tributar de otra forma: confírmalo con tu asesor.

¿Puedo grabar las sesiones online?

Solo con una finalidad justificada (por ejemplo, supervisión clínica), consentimiento expreso del paciente por escrito y medidas de seguridad adecuadas para guardarla. Por defecto, lo más prudente es no grabar.

¿Necesito un consentimiento distinto para la consulta online?

No necesariamente un documento distinto, pero sí un apartado específico que explique el canal, sus limitaciones, los riesgos técnicos, el plan ante cortes o urgencias y las normas sobre grabación.

¿Puedo atender a pacientes que viven en otro país?

En muchos casos sí, pero debes comprobar que tu seguro lo cubre, conocer los recursos de urgencia del país del paciente y tener en cuenta que ese país puede tener su propia regulación sobre servicios sanitarios a sus residentes.

¿Tengo que cobrar menos por una sesión online?

No. El tiempo, la preparación y la responsabilidad clínica son los mismos. Decide el precio según el contenido de la sesión, no según el canal.

¿Qué hago si se corta la conexión en mitad de la sesión?

Ten previsto en el consentimiento un plan: intentar reconectar durante unos minutos y, si no es posible, llamar al teléfono del paciente para terminar la sesión o reprogramarla. Si el corte es por tu parte, lo justo es recuperar ese tiempo.

Tu consulta online, organizada desde un solo sitio

Lo que hace pesada la consulta online no suele ser la videollamada en sí, sino todo lo que la rodea: que el paciente reserve en un hueco libre, recibir el pago antes, enviar el enlace correcto, recordar la cita, registrar la sesión y emitir la factura. Si cada cosa vive en una app distinta, el riesgo de errores (y de cansancio) se dispara.

Mundoctor Pro reúne en un mismo lugar tu agenda online con reserva de pacientes, los recordatorios automáticos, las fichas de pacientes, los cobros y la facturación, preparada para Veri*Factu con margen de sobra. Cuesta 39,95 € al mes, tiene 14 días de prueba y no cobra comisión por cita. Puedes verlo en Mundoctor Pro o comparar planes en precios.

Y si diriges un centro con varios profesionales que combinan sesiones presenciales y online, con agendas compartidas, usuarios separados y permisos por perfil, echa un vistazo a Clínicas Pro.